Víctor Almonacid: “La comunicación debería ser un pilar fundamental para lograr gobiernos abiertos y transparentes”

victor almonacid

Me apetecía mucho abrir mi sección de entrevistas con esta conversación. Habíamos hablado en diferentes ocasiones sobre comunicación aplicada a una empresa en la que coincidimos, pero siempre se me habían quedado en el tintero cuestiones que presentarle. Puede que lo conozcáis por su labor en el sector público. Él es Víctor Almonacid Lamelas.

Actualmente es el secretario del Ayuntamiento de Alzira. También es vicepresidente del Colegio de Secretarios, Interventores y Tesoreros de la Administración Local (COSITAL). En esta organización también ejerce como miembro de la Comisión Ejecutiva y Consejo General, responsable de Nuevas Tecnologías y Transparencia, así como director del Observatorio de Administración Electrónica y Transparencia de COSITAL Network. Y su currículum es mucho más dilatado. Podéis saber más sobre él aquí y aquí. Leer su blog o seguirle la pista en sus perfiles de Twitter @nuevadmon y @nosoloaytos.

Su papel de secretario, innovador público y defensor de la administración electrónica le confieren una estructurada visión comunicativa motivada por su interés personal y profesional en este campo.

Sandra Parrilla: Con todas las responsabilidades que lleva actualmente ¿y tiene tiempo para alimentar regularmente su blog personal?

Víctor Almonacid: Una de las personas más destacadas y uno de los grandes genios de la historia fue Isaac Newton. Se le considera un innovador en ciencia. Concibió la teoría de la gravitación universal, entre otros muchos logros, pero tenía un gran defecto: no compartía nada. Había que sacarle las ideas con sacacorchos; fueron las personas de su entorno las que invirtieron tiempo y paciencia en hacer que compartiese su conocimiento, ya que era huraño y desconfiado.

Salvando las distancias, todos tenemos la responsabilidad de compartir las cosas. No hace falta que sea una genialidad, puede ser que ni siquiera sea una buena idea, podemos tener ideas desacertadas que den lugar a otras mejores. Ahora tenemos múltiples canales. Podemos utilizar las redes sociales si es un pensamiento corto o un blog si nos apetece desarrollar más nuestros pensamientos. Personalmente, animo a todos los empleados públicos a compartir. Siempre es positivo.

S. P.: Ha recibido el premio al innovador público más destacado de 2015 y el galardón Novagob Excelencia 2015 al mejor blog. ¿Cómo ha influido su comunicación personal en todo esto?

V. A.: En un mundo competitivo como el actual, las cosas deben ser y parecer, tanto a nivel personal e institucional. Hay que explicar y poner en valor lo que hacemos. La comunicación influye en la medida en que se intentan hacer y transmitir las cosas bien y otras personas valoran tu aportación.

Además, no hay que perder de vista que está muy relacionada la marca personal y la profesional. Uno es como trabaja y trabaja como es. Es imposible ser de una manera y trabajar de otra. Hay que ser muy honesto, no intentar parecer lo que uno no es, sino conocer las propias limitaciones y puntos fuertes. Mis temas son la administración electrónica y el gobierno abierto. Mi formación es jurídica y sé cuáles son mis puntos fuertes. No hay que ser ni tildarse de gurú, sino que es importante saber en qué temas puedes aportar aunque no te consideren uno de los actualmente llamados influencer. Se trata de exhibir las capacidades que uno tiene para sumar y no tratar de parecer lo que uno no es. Hablar de lo que uno sabe y de lo demás aprender y relacionarse con los mejores.

S. P.: Innovación, transparencia, apertura de gobierno… ¿Qué papel tiene la comunicación en todo esto?

V. A.: En las organizaciones públicas la comunicación es un departamento inexistente o bien secundario. Debería ser el departamento más importante en el corto-medio plazo. Hay una realidad socio tecnológica que pasa por la comunicación. Somos una sociedad de información y de comunicación en la que las personas necesitan comunicarse.

En una administración pública debería ser una de las principales áreas, ya que el futuro avanza hacia un gobierno abierto, transparente y participativo y hay que tener en cuenta que eso no pasa solamente por abrir un par de canales 2.0, sino que es un proceso mucho más complejo.

Vivimos en una sociedad comunicada y habida cuenta de que el Ayuntamiento es uno de los actores principales de lo público, la administración más próxima y la que más servicios presta, debe comunicar y debe hacerlo bien. Debe tener un departamento profesional con unas dimensiones y con una plantilla con arreglo a la importancia y la calidad del servicio que debe dar.

S. P.: ¿Qué entiende por profesionalizar el departamento de comunicación en una institución pública?

V. A.: Como apuntaba, hasta ahora la comunicación en la administración pública se ha considerado algo secundario. Profesionalizar significa crear o potenciar un departamento que sea llevado por un profesional de la comunicación, con un perfil de periodista especializado que permita hacer las cosas bien en este departamento. Tiene que ser personal de plantilla, un funcionario de carrera a fin de ser independiente y objetivo respecto al partido que gobierne, debe ser imparcial porque estamos en la era del Gobierno abierto, no en una Dictadura de mediados del siglo XX, controladora y censora de los medios. Un departamento de comunicación no tiene que ser llevado por personas afines al partido; deben ser personas profesionales y objetivas que sobrevivan a los cambios de gobierno.

Las ventajas que obtendríamos con ello serían numerosas. Por un lado ganaríamos la credibilidad que hemos perdido en “la cosa pública” y que hay que intentar recuperar. Algunos políticos, no todos, han mentido y han gestionado mal los asuntos públicos. No han sido todos ni todos por igual, pero han pasado cosas muy graves que nos han reportado a todos una mala imagen. Esta mala imagen de lo público es la que ahora hay que gestionar.

Comunicar se traduce en lo que las personas perciben de nosotros. Pero no hay que caer en la trampa de comunicar engaños para limpiar la imagen, lo que me remite a la anterior reflexión del ser y el parecer.

Hay que recuperar una buena imagen siendo honestos y comunicando lo que somos, no lo que queremos ser. Tenemos que conseguir que el ciudadano piense que somos eficientes siendo eficientes, que consideren que somos buenos gestionando siendo buenos gestionando y después, comunicarlo correctamente. Pidiendo perdón y rectificando en las situaciones en las que haya que hacerlo. La comunicación sirve para cambiar la imagen a través de la sinceridad y de una nueva ética en la gestión de los asuntos públicos a la que desgraciadamente los ciudadanos no están acostumbrados.

S. P.: Una administración como el ayuntamiento, piensa siempre en el ciudadano, pero ¿no se deja al empleado por el camino? ¿Qué acciones o procesos considera necesarios para este colectivo?

V. A.: Se debe hablar de estrategias integradas e integrales. El Ayuntamiento se compone de personas y debemos hacer autocrítica. Tenemos que ir mejorando: existen muchos mecanismos de comunicación, muchos más que las clásicas reuniones. Hemos de ir paliando el déficit de comunicación interna. Por ejemplo, no puede ser que el ciudadano en ocasiones, se haya enterado de cambios o avances en los servicios municipales, antes que el propio empleado que lo gestiona o que tiene que informar.

Un plan de comunicación interna es una herramienta sine qua non. Todo lo que se gestiona o se acuerda en las altas esferas tiene que conocerlo o bien toda la organización o como mínimo los departamentos implicados. Las organizaciones fallamos, pero hay que tener optimismo y potenciar la comunicación interna para dar información y recibir respuestas. La previa de la comunicación externa debe ser la buena estructuración de la interna. Debemos tener en cuenta a los empleados, reunirnos con ellos y conocer sus opiniones para elaborar estrategias, recabar información… Hasta ahora ha brillado por su ausencia, ha sido mucho más débil que la comunicación externa, que ya es decir. Debemos poner el acento en la interna, elaborar planes específicos, son imprescindibles.

S. P.: Las redes sociales están a la orden del día en cuanto a su uso personal como empresarial. En una institución pública ¿qué ventajas tiene? ¿Qué queda por mejorar?

V. A.: En este momento, la sociedad de la información se mueve fundamentalmente en las redes sociales y móviles y la administración debe estar ahí. Aplicadas a las instituciones públicas pueden tener muchas funcionalidades. Y no solo debe ser un canal que vaya desde el Ayuntamiento a los ciudadanos, sino al revés también. Cualquiera puede aportar su visión, su crítica, debe haber una bidireccionalidad. Debe ser un cauce informativo a través del cual los ciudadanos puedan informase de lo que el Ayuntamiento en cuanto a plazos, formas, etc. También debe funcionar como método de compartir contenidos de las webs, lo que llamamos difusión o viralización. La comunicación debe mejorar en cuanto a planteamiento y estética, y utilizar un lenguaje comprensible. Sin comprensión no hay transparencia.

S. P.: ¿Qué otras características debe tener la comunicación institucional?

V. A.: Como decía, debe utilizar un lenguaje accesible sin perder su objetivo principal de informar al ciudadano, debe hablar el mismo idioma que él, no usar tecnicismos o fórmulas que no comprenda. Por otro lado, debe estar donde las personas estén, es decir: en los canales, herramientas, plataformas, redes… más concurridos… Debe recoger impresiones y opiniones en aras a la bidireccionalidad. Debe ser democrático, rendir cuentas, fomentar la participación y la colaboración, potenciando los paradigmas del Gobierno abierto. Además sería interesante que se cree una App ciudadana que centralice la información más importante y preste algún servicio idóneo para móviles, como el de incidencias en la vía pública.

S. P.: ¿Y las redes sociales aplicadas a la marca personal, cómo deben funcionar en el ámbito de una administración?

V. A.: La dimensión interna y externa de un profesional siempre ha estado muy blindada. Actualmente está acotada por sus funciones pero el empleado debe cambiar su comportamiento profesional, que debe ser entendido o asemejarse al de un empleado de la empresa privada. Se habla mucho de mejorar en cuanto a rendimiento, pero quizá es aún más importante mejorar en cuanto a implicación del empleado público. Su marca no solo es la propia, sino la de la organización. En el modelo colaborativo que atravesamos la persona tiene que compartir, ya que otros pueden necesitar de tu experiencia o conocimiento, pero el que “queda bien” no solo es el funcionario, sino también su organización.

S. P.: Al margen de las nuevas tecnologías sigue habiendo comunicación, ¿qué mejoraría en este tipo de comunicación aplicada a la administración?

V. A.: La comunicación es relación humana. No debe entenderse mal el mundo 2.0: es únicamente un complemento, un canal. Las redes sociales son un medio para un fin, son un cauce ágil. La comunicación no debe verse mermada por lo 2.0 sino precisamente al contrario, son las nuevas tecnologías la que potencian y mejoran la comunicación 1.0, la atención presencial. Revalorizan a las personas y las sitúan en el centro. Si no es así su estrategia es errónea. Hay que relativizar la importancia de las redes y las tecnologías y abrir nuestras puertas físicas más que nunca.

Sandra

 

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