La retroalimentación y multiplicidad

 

retroalimentacion multiplicidad

Al diseñar un plan de comunicación adaptado a una organización concreta, trazamos los programas interno y externo. Es importante estructurar estas dos vertientes de la comunicación para lograr una óptima consecución de los objetivos previstos por la compañía. Rápidamente, al esbozar las acciones concretas que se enmarcan en la estrategia, podemos ver cómo la multiplicidad y la retroalimentación son dos características que marcan este tipo de planes corporativos.

Las acciones comunicativas tienen una gran capacidad de retroalimentación y en nuestra mano está saber utilizar este poder de contagio para construir en sentido positivo y contribuir a sumar en la organización.

Es cierto que, en un orden correcto, la comunicación interna es el primer eslabón de nuestro plan, debemos atender a nuestro personal empleado y comunicarle los asuntos que atañen al desarrollo de sus puestos de trabajo así como a la actividad general de la empresa. Es una muestra de cómo se retroalimentan las informaciones: no es recomendable lanzar una comunicación a los medios informando de un nuevo producto o de un logro obtenido por la compañía sin haber hecho partícipe antes a las personas que lo hacen posible: los trabajadores.

Buena parte de los asuntos internos son susceptibles de ser comunicados en el exterior para ayudarnos a construir marca, a la vez que es necesario introducir a nivel interno muchos de los hechos que diseñamos expresamente para el público externo para ayudar a crear sentimiento de grupo en la organización.

Una marca será mucho más potente cuando su público interno esté alineado con los objetivos, los haga suyos e incluso forme parte de su construcción. La marca será más rica si aúna las vertientes interna y externa con la misma fuerza. Es un círculo que se retroalimenta: los empleados ayudan a hacer la marca más valiosa ya la vez una marca fuerte ayuda a mantener a los empleados motivados, ayuda a dar vida y un mayor sentido a la organización.

Por otro lado, gracias a las tecnologías de la información y comunicación, las acciones internas y externas son objeto de publicación múltiple. Medios de comunicación escritos, digitales, redes sociales, intranets, newsletter, publicaciones internas… ¿Por qué no jugar con los diferentes soportes para hacer más atractivas nuestras informaciones? No hay que dejar de lado la responsabilidad al utilizar cada canal y proveer la información adecuada a cada uno de ellos en el tiempo y forma correctos pero también es bueno ser creativos y jugar con los múltiples soportes para ir dando fuerza progresivamente a nuestra marca y hacerla más atractiva.

Pero la retroalimentación y multiplicidad también entrañan riesgos. Un aspecto negativo, una crisis en una información o en un canal, un aspecto mal comunicado o un público ninguneado pueden desarrollar un efecto dominó e ir infectando la estrategia poco a poco. Por eso es importante mantenernos receptivos y constructivos, aplicar el sentido común y ser cuidadosos con los datos, informaciones y personas con las que trabajamos en ambas vertientes comunicativas.

En conclusión, se trata de crear una estrategia de comunicación conectada, dotarla de vida, marcar unos caminos para guiar las comunicaciones y a la vez, dejar que éstas respiren y se mezclen para que sumen entre ellas y logren su finalidad: hacer que nuestra marca crezca.

Sandra

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